Han sido tantas mis amarguras en el poder, que no puedo codiciarle. He perdido en el Gobierno mi tranquilidad, mi reposo, mis ilusiones, mi confianza en los hombres, que constituía el fondo de mi carácter. Por cada hombre leal he encontrado diez traidores; por cada hombre agradecido, cien ingratos; por cada hombre desinteresado y patriota, ciento que no buscaban en la política sino la satisfacción de sus apetitos.
Francisco Pi y Margall (La República. 1874)










One Response
Stay in touch with the conversation, subscribe to the RSS feed for comments on this post.
Continuing the Discussion