Hace unos días me puso sobre la pista de estos diez pecados José Luis del Campo. Siempre que uno aprecia a un amigo atiende sus consejos, y así, me lancé a la búsqueda del tal Kotler.
Philip Kotler, gurú del marketing, firmó en marzo de 2004 el libro “Ten Deadly Marketing: Signs and Solutions” donde identifica las deficiencias más notorias del marketing y propone la mejor solución. Sus pecadillos son los siguientes:
- Su empresa no está suficientemente orientada al mercado y dirigida a los consumidores.
- Su empresa no entiende del todo a sus clientes potenciales.
- Su empresa necesita definir mejor la competencia y controlarla.
- Su empresa no ha gestionado adecuadamente su relación con las partes interesadas.
- A su empresa no se le da bien encontar nuevas oportunidades.
- El proceso de formulación de planes de marketing en su empresa es deficiente.
- Las políticas de productos y servicios de su empresa necesitan un ajuste.
- La construcción de marca y las comunicaciones de su empresa son deficientes.
- Su empresa no está bien organizada para llevar a cabo un marketing eficaz.
- Su empresa no ha sacado el máximo partido a la tecnología.
Estos pecados son hoy más capitales que cuando Kotler escribió su libro. En la actualidad los clientes están más informados que nunca, tienen una mayor confianza en las marcas blancas tras el crudo ajuste de crecimiento. Los competidores copian más rápidamente los productos o servicios nuevos, con lo que las ventajas competitivas tienen una vida más corta que hace cinco años. La explosión de las redes sociales ha creado nuevos canales de comunicación y venta.
Para los que no puedan salir a comprar de urgencia el libro de Kotler, he encontrado este breve resumen.
Otras lecturas recomendadas:










Buenas amigo.
Gracias por la mención y veo que te ha gustado el amigo Kotler.
Pues el hace una aseveración a mayores: ‘En tiempos de ciris, las empresas reducen drásticamente dos partidas de gastos inicialmente: la formación de lso empelados y los gastos de publicidad y marketing’.
Ambos son los pilares fundamentales para salir reforzado en una crisis como imagen de marca.
Lo que ocurre es que aquí no hay más que la cultura cortoplacista, sólo gastar lo que en menos de un año de rentabilidad.
Si todos hubiesen pendsado así, la Toyota hace 20 no habría hehco lo que hizo y no sería ahora la empresa más productiva del mundo.
Un saludo
No estoy muy de acuerdo con que la gente tenga confianza en las marcas blancas. Creo que ahorran dinero, pero no que compren con confianza.