En estas fechas los distintos actos, eventos, cenas y copas varias se suceden uno tras otro, y día tras día me dejo siempre algo sin subir, y blogs amigos sin visitar. He desistido de subir mi opinión sobre la reunión de la CEOE, pues ya se ha dicho prácticamente de todo y desde todos los ángulos, poco más puede uno aportar -aparte de la mojadura y el dolor de cabeza del atasco para llegar al Palacio de Congresos-. Sólo cabe poner un enlace con CEOE y aconsejar que se lean sus “Principios y propuestas para recuperar la competitividad, el crecimiento y el empleo en España” -resumen ejecutivo-. Seguramente no se estará de acuerdo con algo -o mucho- de lo que ahí se dice pero siempre hay que escuchar, pues gobierno, sindicatos y patronal deben remar en el mismo sentido, de lo contrario no sólo no avanzaremos, sino que la nave se hunde.
Lo que comentaré hoy es lo sucedido en la tertulia celebrada en el Colegio de Geólogos sobre Astronomía y la Astrogeología. Las Ciencias no tienen mucho espacio en los medios en España -o ninguno- y hacer una tertulia de divulgación científica siempre es un riesgo y puede llevarte a tener una sala desierta. No fue así el pasado 10 de diciembre, dado que en el Salón del Colegio se reunieron más de 50 personas y al final se cerró el acto, pues nos habíamos excedido con largueza de la hora prevista para la finalización.
Con mano magistral Rafael Bachiller, director del Observatorio Astronómico Nacional y Jesús Martínez Frías, doctor del Centro de Astrobiología CSIC-INTA fueron los encargados de conducir sus ponencias hacía un animado coloquio.
“Existen cerca de 100 millones de estrellas en el universo, puede haber vida, distinta a como la conocemos, en otras estrellas diferentes al sol“, reconoció Rafael Bachiller. Cada día se descubren cuerpos celestes fuera de nuestro sistema solar. Desde 1995, la lista de nuevos planetas catalogados ha aumentando en 405 gracias fundamentalmente a los avances tecnológicos en la precisión de los telescopios y a las mejoras en las técnicas de detección como las de imagen directa.
Para hallar un nuevo planeta se estudian los cambios que origina su masa en la órbita central, así como las variaciones de velocidad, posición y brillo que genera. “Se han llegado a descubrir planetas que giran en torno a púlsares o estrellas moribundas”, indicó Bachiller.
Con respecto a encontrar un nuevo planeta tipo Tierra dentro del sistema solar, el director del Observatorio Astronómico Nacional consideró que las probabilidades eran “pequeñas y vagas”, aunque admite que “Marte pudo albergar vida en un pasado ya que hay ciertas evidencias como restos de agua o metano en su atmósfera”.
El doctor Bachiller, asimismo, recordó la hipótesis nebular, formulada en el siglo XVIII por el físico Laplace, para explicar cómo se formó nuestro sistema solar hace 4.500 millones de años. Según esta teoría, hoy internacionalmente aceptada por toda la comunidad científica, el sistema solar se originó a partir de una gran nube de gas interestelar, conocida como nebulosa protosolar, donde todos los planetas giran en órbita alrededor del Sol en el mismo sentido y en el mismo plano. “Todas las estrellas nacen de esas nubes interestelares y posteriormente dan paso a los sistemas planetarios”, puntualizó Rafael Bachiller.
Cartografías espaciales y meteoritos
Por su parte Jesús Martínez Frías, doctor del Centro de Astrobiología CSIC-INTA y coordinador en España de la Sociedad Planetaria reivindicó el papel del geólogo para explicar la formación de la vida, ya que “existe una relación entre vitalidad geológica y la vida en otros planetas”. En ese sentido el hombre no es más que “materia evolucionada”, según sus propias palabras.
El doctor de CSIC-INTA comentó que se han producido importantes avances en Astromineralogía y Mineralogía espacial que permiten, por ejemplo, detectar mapas de minerales en la Luna o realizar cartografías desde el espacio. Asimismo los sistemas de detección de asteroides están evolucionando en los últimos años. “Existen varios programas europeos para clasificar meteoritos puesto que sólo un 30% de los grandes están catalogados”, reconoció Martínez Frías.
En esa línea reivindicó el uso de indicadores litosféricos, aparte de los ambientales, para determinar la vitalidad geológica que puede observarse en la existencia de vulcanismo, placas tectónicas o la detección de agua. “La Tierra tiene vitalidad geológica y está en constante evolución pero también puede darse en otros planetas”, afirmó el coordinador de la Sociedad Planetaria.
Terraformación de Marte
“Marte fue muy distinto en el pasado, tuvo un ciclo hidrogeológico parecido al de La Tierra, con volcanes, agua y una atmósfera similar a la terrestre por la presencia de metano”, reveló Martínez Frías. Por eso algunos científicos hablan de un proceso de terraformación de Marte en un futuro.
Aunque para Rafael Bachiller sería un “gravísimo error sería utilizar la terraformación como colonización consecuencia de la destrucción de nuestro planeta”. En esa línea Jesús Martínez se preguntó “cómo se puede terraformar sin destruir lo que ya hay, si es que lo hay”.
Por último los ponentes hicieron una breve mención sobre el cambio climático. Bachiller habló de “cambio medioambiental más que climático” mientras que Jesús Martínez se refirió a que “es un problema que afecta al hombre, los microorganismos y bacterias sobrevivirían a un calentamiento del planeta”.










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