Ayer, más o menos sobre estás horas, mientras leía en internet un titular comentando el batacazo de la bolsa española (6,06%) “¡Pánico, pánico, pánico!” me acordé de algo que rondaba mi mente desde hace un tiempo. El miedo.

El desempleo, la inflación, el desplome del PIB, la crisis crediticia, la pérdida de confianza, y el miedo, ese miedo de algunas de las personas con las que me cruzo a diario

El desempleo, la inflación, el desplome del PIB, la crisis crediticia, la pérdida de confianza, y el miedo, ese miedo de algunas de las personas con las que me cruzo a diario, en el autobús, el metro, el gimnasio, el trabajo, la Abuela (cafetería, faltaría más) y así un largo etcétera en los últimos meses.

Tras leer el último libro de Pilar Jericó, “La nueva gestión del talento” –si algún día lees este post, Pilar, felicidades, es un gran libro- ando tras la pista de un libro suyo anterior “No miedo en la empresa”, aún no lo he conseguido y por ello escribo este post así, a vuela pluma, como humilde labriego bloguero, con escasa formación, pero con la intención de exponer mis síntomas, mis miedos y los que veo a flor de piel entre mis iguales.

Miedo al cambio, a equivocarse, a la crítica, a perder lo que se tiene, al fracaso, al rechazo, a la pérdida de poder, al ridículo, a que todos se den cuenta de mis debilidades, al futuro y al presente, al…

El miedo hace que pongamos atención en lo que queremos evitar, no en lo que queremos conseguir y éste es uno de los dramas de nuestro tiempo y de las tribulaciones económicas y de confianza que hoy sufrimos, en estos aciagos días.

En la empresa, el miedo hace que el directivo haga lo de siempre, sin asumir ningún riesgo, con seguridad pero, sin crear absolutamente nada, sin arriesgarse, sin hacer frente a sus miedos.

El miedo es debilidad, debilidad que en un primer momento hay que detectar, identificar y luchar contra ella.

En líneas generales, para no extenderme –ya me salí con el post anterior- existe un miedo general, máximo, el miedo a perder lo que queremos y conocemos. Hoy queremos mantener el empleo, nuestro status y nos da miedo el cambio. ¿Cómo podemos vencerlo? Sin duda, aceptando que tenemos miedo, identificando a qué tenemos miedo, y por último, reunir el valor suficiente para afrontarlo.

Malos tiempos para la empresa, donde prima un ambiente laboral de pánico, hoy llegas con el cuchillo entre los dientes dispuesto a defender tu miedo y no a defenderse de tus miedos.

La cruda realidad se impone, cada cual quiere poner a salvo su bullarengue y desgraciadamente esto me lleva a preguntarme: ¿quién maneja tu vida, tú o tus miedos?

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Desde hace más de 20 años ha estado ligado y promoviendo actividades relacionando la geología y geociencias con los recursos electrónicos, internet y las redes sociales y científicas. En 1993-1996 dirigió la publicación “El Geólogo” y en 1997 fundó “El Geólogo Electrónico”. En el ámbito de las webs y redes científicas, es Community Manager de la Red Temática “Tierra” sobre Ciencias de la Tierra y del Colegio Oficial de Geólogos de España (ICOG). Webmaster de la Sociedad Planetaria en España, de la revista Tierra y Tecnología, de la página institucional del ICOG y de la Red Española de Planetología y Astrobiología (REDESPA). Ha sido profesor encargado de la Unidad de “Redes y otras plataformas 2.0” del Módulo de Ciencia y Sociedad del Curso online de Planetología y Astrobiología de la Escuela de Geología Profesional del ICOG.

9 Comentarios

  1. Hola Enrique, desde muy pequeño mis padres me enseñaros que el miedo siempre está asociado a la ignorancia… y que si me ponía en conocimienro de lo que me daba miedo, ya sabría de que se trataba y simplemente dejaría de sentirlo y así lo he seguido haciendo hasta ahora… Yo soy tal vez, uno de los pocos que no le tiene miedo a la crisis sencillamente porque he profundizado en sus causas y en sus posibles consecuencias y ahora no le tengo miedo… En ese aspecto, creo que los medios y algunos políticos con intereses personales están creando mucho miedo entre la gente, que ya de por si es ignorante de la situación, tornando ese miedo en veradero pánico… Y créeme que la gente ignorante y con miedo se puede tornar muy peligrosa.
    Muy refñexivo tu post.
    Slds
    SM

  2. Hola Enrique, ya que citas a Pilar Jericó y aunque seguro que estás al tanto, hace dos días publico en su blog un post relacionado con el tema del miedo.

    te dejo el link http://www.pilarjerico.com/blog/cuanto-mas-conservador-mas-miedo/

    Yo creo que cuando la mayoría siente miedo es momento de arriesgarse. No digo de suicidarse, digo de asumir riesgos calculados que pueden suponer claras ventajas.

    Me ha gustado tu post. Un saludo.

    José Carlos Amo Pérez.

  3. Hola Enrique, interesante sin duda el tema del miedo. Como bien dices la única forma de vencerlo es enfrentarlo, pero a veces hasta hay miedo a enfrentarlo… mmmm lo siento, siempre pequé de miedosa, ando aún luchando con eso (pero venciéndolo creo). Volviendo a tu artículo, interesante enfoque el que presentaste 🙂

  4. Muy bueno tu articulo sobre el miedo creo que seria sumible por la mayor parte de todos.
    El miedo puede ser pavor momentaneo pero a medida que vas sintiendo miedo, le vas perdiendo el respeto.
    Si tienes miedo a que te maten y ves que pasa el tiempo empieza a pensar que ¿quien sabe?.
    Si tienes miedo a quedarte sin empleo, en la ruina y ves que pasa el tiempo empiezas a autoconvencerte y a pensar que bueno algo hare, porque tienes tiempo de pensarlo y acomodarte.
    En resumen si te ataca el miedo y no puedes hacer nada, no te preocupes asumelo, en resumen seguimos viviendo, y si no podemos atacar las consecuencias de lo que nos produce miedo; Dios dira y tranquilo, porque al final lo que verdaderamente es importante para nosotros, no es a lo que nos habiamos hecho idea en un principio, sino nosotros mismos y poco a poco vamos cambiando nuestras prioridades para tener miedo.

    Un abrazo

    Alfredo

  5. Hola amigos.

    SM, bien aprendida la lección de tus padres. Nada como la enseñanza de siempre. Efectivamente, tememos lo que no conocemos y ante ese desconocimiento se desarrolla antes el miedo que la curiosidad.

    José Carlos. No había leído el post de Pilar, gracias por darme el dato me pasaré por allí. Muy atinado, hay que asumir riesgos, pero con prudencia.

    Suki, todos tenemos miedos, pero la cuestión es saber que los tenemos y luego reunir las fuerzas para superarlos. Sin duda los vencerás, ahora, como decía José Carlos, con prudencia.

    Alfredo, me alegra verte por aquí. Como te conozco, se positivamente que si tienes algún miedo tienes la valentía y el coraje suficiente para vencerlo.

    Gracias por vuestros comentarios.

    Me permito arrojar una pregunta que hace poco me hicieron. ¿Quién maneja tu empresa, tus jefes o sus miedos?

    • Para serte sincero mi empresa es manejada desde la casa matriz en EEUU y lo que hacemos desde aquí es desmentir los miedos que ellos sienten por no estar aquí y no estar aptos, culturalmente hablando, para entender la región. Así que somo una especie de traductores interpretativos que convierten los miedos de la casa matriz en conocimiento para que puedan dormir tranquilos… así que en teoría mandan los miedos pero a la final los jefes locales se hacen con el control…
      SM

    • Buenas amigo.

      Yo soy de los que opinan que casi siempre, la ignorancia es la que causa el miedo, pero visto lo visto hoy en la bolsa me surgen dos ideas:

      -O lo que te acabo de decir es mentira, y por lo tanto me estoy “cagando” de miedo (porque me ha roto esquemas).
      -O que los que nos deberían de mantener a salvo en esta situación son los que tienen miedo, lo que es más preocupante todavía.

      Como comentaste en el post de El Economista, lo acabremos pagando todos. Lo que llamo “el Capitalismo Social” : beneficio para unos pocos y pérdidas para todos, que así son menos.

  6. Hola amigos:

    SM, veo que en tu empresa sois apagamiedos y os encargarais de vencer el miedo de la casa matriz y sin duda en convertir ese miedo en algo positivo dado que vosotros no lo sentís. En mi caso somos apagafuegos, algo tipicalhispanis.

    José Luis, lo de la bolsa no sé cómo llamarlo. El pasado martes estuve tentado de volver a colocar unos “duros” en acciones -hace ocho años deje la bolsa e invertí en ladrillos- pero en estos tiempos tan ajetreados, una cosa llevó a otra y otra a una y con el punto de mira en entrar en la bolsa llegó el viernes negro (-9,12%). Tengo un fin de semana para decidirme pero seguro que entro a comprar, con miedo, pero con buenas dosis de prudencia, es decir a comprar algo “aparentemente sólido” y esperar.

    Tiempos locos para todo pero aún cuando la bolsa baja, es posible ganar dinero. Mira el caso de los bancos, ganan dinero, se lo quedan, pierden dinero, lo paga el contribuyente. Ya sé que dicen que no, que lo van a devolver, pero uno ya es perro viejo. Luego también está lo de la amnistía fiscal, es decir, toda la panda de golfos que ha ocultado dinero a la hacienda pública (dinero negro) ahora ya suenan voces para convertirlo en blanco –ya lo hizo Felipe González en su época-, luego, como siempre, el “trincas” en este país es el que gana. El profesional que tiene su dinero gracias a su esfuerzo y trabajo honrado sólo tiene la obligación de pagar impuestos.

    Siempre es un placer leer vuestros comentarios.

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