Ayer por la noche comenzó mi peregrinar por las distintas cadenas de televisión para ver qué habían perpetrado sus señorías en el congreso a cuenta de la depresión que vive este lugar. Medidas por aquí, por allá, propuestas de medidas, contramedidas, etc. Qué tristeza, tenemos una suerte de sastrecillos que toman multitud de medidas, pero no son capaces de dar la más mínima puntada. Necesitamos un traje, un traje que a España le siente bien: buen paño, ligero, con estilo, pero, sobre todo, útil y con posibilidad de durar, que la cosa no está para cambiar todos los años ¡Toma moda de España!
Tenemos una suerte de sastrecillos (políticos patrios) que toman multitud de medidas, pero no son capaces de dar la más mínima puntada
Estos sastrecillos valientes – unos y otros- son incapaces de coser el traje que necesitamos, y alguno se encomienda desde hace tiempo a un sastre extranjero, creo que, de los estados juntitos, un tal Obama. Tendremos que esperar y ver si este sastre es capaz de hacernos un traje y así dejar de estar en pelota. Claro que, si los sastrecillos de aquí son incapaces, quizás lo mejor es solicitar una estrellita más en la bandera de los estados juntitos y dejamos de pagar el máster en costura y letras de los sastrecillos del lugar. Si sólo sirven para coser bajos, que se dediquen a ello y no creen sastrerías-ministerios- fashions, oportunistas e igualitarias a costa de mostrar nuestras vergüenzas a todo el mundo.
Andaba yo pensando sobre lo anterior cuando aburrido desconecté la señal televisiva y me puse una película, dudé en poner el sastrecillo valiente, pero ya había tenido bastante. Buen momento para ver Los lunes al sol, pero no la tengo pues me toca las narices pagar por películas que no he visto y se realizan con mi dinero y el de otros en beneficio de unos pocos. Opté por Full Monty.
Al término de la película todos se quedan en cueros, y en paro, como en España.
Seguro que muchos de los que hoy están en paro no han visto esta película que se estrenó en 1997 y cuenta una historia de parados con su parte dramática a la par que divertida y con escenas fantásticas como esa coreografía pornoeroticoserxual que consiste en situar a unos egregios boys como la línea de defensa del Manchester –creo-, o aquella en la que uno de los boys forra su orondo cuerpo en film trasparente para bajar esos kilitos malditos mientras se atiborra a comer chocolate. Al término de la película todos se quedan en cueros, y en paro, como en España. En fin, una película realmente buena y un ejemplo de cómo con poco presupuesto se puede hacer un filme exitoso y de gran calidad amén de pasar un buen rato, sin tomar medidas.
Al final de la película me pregunté ¿serán capaces nuestros sastrecillos de coser, cuando menos, el tanga a los Full Monty? Si es que no, por lo menos que no terminen borrándonos la sonrisa.



















