¿Qué hacer para salir de la crisis?

En unos días finaliza el año con una crisis en la que no aflora brote verde alguno, salvo los buenos deseos de los ministros del ramo y de la rama. Buenos deseos que de poco sirven para solventar el problema y ponernos en la senda de la solución.

Un año más, seguimos hundiéndonos sin que lo que se hace nos permita tener un mínimo de optimismo en el futuro. Solo notamos los efectos de la pérdida de poder adquisitivo, la pérdida del trabajo y, en definitiva, la pérdida de un Estado del Bienestar que ahora se demuestra con pies de barro e inviable.

Hasta aquí nos ha traído la casta política y la ovejuna sociedad en la que nos hemos convertido. Unos por dirigirnos con mano torcida, y otros, por seguirles cual animales de corto entendimiento, viviendo el presente y sin pensar en el futuro.

Hoy pongo mi granito de arena para, tras rasgarme las vestiduras, dar alguna solución a la situación actual. Las soluciones no son nuevas ni únicas, pero quizá si lo repetimos mucho, nuestros dirigentes se pongan en marcha en este sentido para sacarnos del agujero.

Las medidas son:

  • Cambiar el modelo económico y orientarlo a la exportación.
  • Orientar los recursos a los sectores más competitivos.
  • Trabajar mejor. Ser más productivos.
  • Cambio en el sistema educativo. Premiar el mérito.
  • Apoyar el I+D relacionado con la obtención de patentes y resultados económicos.
  • Inversión pública en infraestructuras que dinamicen nuestra economía.
  • Campaña de reconocimiento social a emprendedores y empresarios.
  • Reducir el sector público y mejorar su productividad.
  • Atraer talento de todo el mundo.
  • Centrarse en lo esencial y evitar todo lo superfluo.

¿Quién debe hacerlo?

El gobierno actual en primer lugar, seguido de toda la casta política. Luego, empresas y trabajadores para llegar, finalmente, a la ciudadanía en general.

¿Cómo?

Con un liderazgo real y un compromiso con España, no con el partido.

Con rigor y seriedad, para que nuestro país vuelva a tener la confianza de los mercados y de sus ciudadanos.

Con dolor. El camino del ajuste será duro y todos perderemos. Seremos más pobres a corto plazo para seremos viables (como país y sociedad) en el medio y largo.

Con unas instituciones públicas pensadas para servir al ciudadano y no para alimentarse a sí mismas. Eficiencia y eficacia.

¿Cuándo?

Ya.

¿Por qué?

Porque nos va el ser en ello. Un modelo de país, un modelo de sociedad y de vida.

Solo son unas preguntas con algunas respuestas. No estaría de más que todos nos pusiéramos a pensar en ello y dar nuestras soluciones. Pero por encima de ello está el ponernos en marcha. El tiempo se agota.

Resume el artículo con tu IA favorita

Artículo anteriorScroogeconomía: ¡Toma turrón del duro!
Artículo siguienteLos diez principales errores que una empresa puede cometer durante un “ajuste de crecimiento”
Enrique Pampliega
Con más de cuatro décadas de trayectoria profesional, iniciada como contable y responsable fiscal, he evolucionado hacia un perfil orientado a la comunicación, la gestión digital y la innovación tecnológica. A lo largo de los años he desempeñado funciones como responsable de administración, marketing, calidad, community manager y delegado de protección de datos en diferentes organizaciones. He liderado publicaciones impresas y electrónicas, gestionado proyectos de digitalización pioneros y desarrollado múltiples sitios web para entidades del ámbito profesional y asociativo. Entre 1996 y 1998 coordiné un proyecto de recopilación y difusión de software técnico en formato CD-ROM dirigido a docentes y profesionales. He impartido charlas sobre búsqueda de empleo y el uso estratégico de redes sociales, así como sobre procesos de digitalización en el entorno profesional. Desde 2003 mantengo un blog personal —inicialmente como Blog de epampliega y desde 2008 bajo el título Un Mundo Complejo— que se ha consolidado como un espacio de reflexión sobre economía, redes sociales, innovación, geopolítica y otros temas de actualidad. En 2025 he iniciado una colaboración mensual con una tribuna de opinión en la revista OP Machinery. Todo lo que aquí escribo responde únicamente a mi criterio personal y no representa, en modo alguno, la posición oficial de las entidades o empresas con las que colaboro o he colaborado a lo largo de mi trayectoria.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí