Nunca he sido amigo de las subvenciones. De algún modo pensaba que pedir una subvención para la puesta en marcha de una idea significaba haber perdido. Con los años me di cuenta que conseguir financiación a bajo coste e incluso a coste cero, o que alguien -las administraciones- sufragara los gastos de tu proyecto en parte o en la totalidad, no sólo no significaba perder, significaba ganar y convertir en realidad lo que sólo era un sueño.

Hace un par de meses asistí a unas jornadas donde conocí a Subvenciona, consultoría dedicada a la gestión integral de una subvención. En estas jornadas me reafirmé en la bondad de las subvenciones. Descubrí la ingente cantidad de “papeles” que hay que rellenar, los controles que hay que pasar y la dificultad a la hora de encontrar una ayuda que se ajuste a tu proyecto y luego, adecuar este, a la ayuda para presentar una solicitud ganadora.

Existen multitud de ámbitos a través de los que es posible acceder a una ayuda pública. Necesitas un proyecto concreto y la información necesaria sobre las ayudas que están a tu disposición. No todo es subvencionable, ni mucho menos, pero si es cierto que podemos, desgraciadamente, dejar pasar una posibilidad para mantener a flote nuestra empresa en época de crisis, simplemente porque no sabemos que existe una ayuda en concreto para nuestro sector.

Sobre los conceptos básicos de una subvención aquí dejo esta presentación que nació en base a las aportaciones de Subvenciona.

Resume el artículo con tu IA favorita

Artículo anteriorJuegos de poder en las reuniones de dirección
Artículo siguiente‘Picolo: el vuelo del adiós’
Enrique Pampliega
Con más de cuatro décadas de trayectoria profesional, iniciada como contable y responsable fiscal, he evolucionado hacia un perfil orientado a la comunicación, la gestión digital y la innovación tecnológica. A lo largo de los años he desempeñado funciones como responsable de administración, marketing, calidad, community manager y delegado de protección de datos en diferentes organizaciones. He liderado publicaciones impresas y electrónicas, gestionado proyectos de digitalización pioneros y desarrollado múltiples sitios web para entidades del ámbito profesional y asociativo. Entre 1996 y 1998 coordiné un proyecto de recopilación y difusión de software técnico en formato CD-ROM dirigido a docentes y profesionales. He impartido charlas sobre búsqueda de empleo y el uso estratégico de redes sociales, así como sobre procesos de digitalización en el entorno profesional. Desde 2003 mantengo un blog personal —inicialmente como Blog de epampliega y desde 2008 bajo el título Un Mundo Complejo— que se ha consolidado como un espacio de reflexión sobre economía, redes sociales, innovación, geopolítica y otros temas de actualidad. En 2025 he iniciado una colaboración mensual con una tribuna de opinión en la revista OP Machinery. Todo lo que aquí escribo responde únicamente a mi criterio personal y no representa, en modo alguno, la posición oficial de las entidades o empresas con las que colaboro o he colaborado a lo largo de mi trayectoria.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí