Contexto histórico

Mandato de Mao Zedong: Gran Salto Adelante y Revolución Cultural

Desde el año 1949, en el cual se proclamó la República Popular China, el sistema económico implementado por Mao Zedong consistió en un sistema similar al de la URSS; una economía central planificada y sin comercio con el exterior. Se eliminó la propiedad privada y se colectivizó la agricultura. Para asegurar un determinado nivel de producción, se organizaban planes quinquenales que había que cumplir: en el año 1958, se implementaron políticas destinadas a cambiar la economía agraria tradicional por una economía industrial; a este tipo de políticas se las denominó Gran Salto Adelante, que duró desde 1958 hasta 1961; este plan, pese a sus intenciones iniciales de modernizar la economía y mejorar la producción, provocó graves desabastecimientos y muertes por hambruna, aparte del hecho de que la producción y el PIB no solo no aumentaron, sino que disminuyeron; si observamos el gráfico 1, en los años correspondientes a este plan (señalados en color amarillo), podemos comprobar que estas políticas disminuyeron el PIB; la escasa efectividad de estas políticas en aumentar la producción, las malas cosechas y la sequía contribuyeron a que no se lograran estos objetivos; de hecho, la productividad no volvió a alcanzar niveles previos a la implementación de este plan hasta 1964.

en 1949, mao zedong eliminó la propiedad privada

Con el fracaso del Gran Salto Adelante, se produjo una escisión en el partido comunista chino: Mao Zedong fue relegado, y se rompieron relaciones con la URSS; al mismo tiempo, políticos más moderados, como Liu Shaoqi y Zhou Enlai se encargaron de dirigir el país y tratar de recuperar niveles de producción que garantizaran el abastecimiento. Visto que el Gran Salto Adelante no había funcionado, estos dirigentes trataron de implementar políticas económicas más moderadas y liberales, así como una cierta apertura. Sin embargo, Mao puso en marcha la denominada Revolución Cultural, una gran movilización de estudiantes y guardias rojos destinada a imponer la ideología maoísta y eliminar el pensamiento burgués, que provocó que los moderados fuesen marginados, y se eliminó a los críticos del gobierno. Todo esto provocó en China, a nivel económico, una grave pérdida de capital humano, tensiones sociales, un estancamiento económico que duró hasta los años 70, y un caos y pérdida de nivel educativo, con consecuencias a largo plazo.

Gráfico 1: Evolución del PIB de China entre 1950 y 1976; mandato de Mao Zedong. En amarillo, años de aplicación del Gran Salto Adelante; en rojo, años correspondientes a la Revolución cultural. Fuente: Maddison Project Database (MPD) 2020.

Aunque a principios de los años 70 la economía china siguiese siendo dirigida, se produjo una cierta apertura al volver algunos políticos moderados al poder; no sería hasta 1977, tras la muerte de Mao y el ascenso de Deng Xiaoping, que la economía china experimentó una gran mejora al tomarse medidas más liberales.

Apertura y expansión económica: Deng Xiaoping

Tras diversas luchas internas, y con la llegada al poder de Deng Xiaoping en 1978, se inició un proceso de reforma económica para sacar a China de la pobreza y el atraso. Ahora los principales objetivos del país eran el crecimiento económico, la modernización, y mejorar el bienestar de la población. Así, la reforma se asentaba sobre dos pilares: una cierta liberalización del sistema económico, que permitió mejorar la autonomía de los agentes económicos; y en una apertura al comercio exterior, que permitiría atraer inversiones extranjeras y favorecer mejoras tecnológicas, lo que redundaría en un mejor funcionamiento del mercado, y por tanto, un aumento de la productividad y eliminación de la pobreza. Al mismo tiempo, se reabrieron las universidades, cerradas durante casi diez años (durante la Revolución Cultural), y para paliar el déficit educativo provocado, se empezaron a enviar estudiantes al extranjero.

Se decidió apostar por una modernización de la economía, se permitieron algunos elementos de libre mercado, y se favoreció una apertura comercial con el resto del mundo; así, comenzaron las relaciones comerciales con países como Estados Unidos o Japón, y permitieron inversiones extranjeras en su territorio.

De esta forma, se crearon las denominadas Zonas Económicas Especiales (ZEE), correspondientes a las ciudades de Shenzhen, Zhuhai, Shantao, y Fujian. Estas zonas estaban destinadas a atraer la inversión extranjera y mejorar la producción, teniendo leyes económicas mucho más aperturistas que el resto de China. Al mismo tiempo, y ya a finales de los años 90, se planteó ingresar en la Organización Mundial de Comercio (OMC), lo que finalmente se llevó a cabo en 2001: así, China se incorporó al libre comercio, dejando de lado el proteccionismo.

estrategia de los 24 caracteres: observar con calma, asegurar la posición, resolver los asuntos con calma, esconder las capacidades propias y no precipitarse, mantener un perfil bajo y no reclamar el liderazgo

Deng Xiaoping

En el plano ideológico, y no menos importante por las implicaciones no solo políticas, sino económicas que tuvo (favoreciendo una apertura comercial), Deng Xiaoping formuló un nuevo postulado en el cual se basaría su política y el desarrollo económico, denominado “Estrategia de los 24 caracteres”, y que consiste en observar con calma, asegurar la posición, resolver los asuntos con calma, esconder las capacidades propias y no precipitarse, mantener un perfil bajo y no reclamar el liderazgo. Esta formulación permitió que el país continuara desarrollando sus políticas aperturistas sin divisiones internas ni enfrentamientos, que tras la caída de la URSS no experimentara las graves convulsiones sociales derivadas del desprestigio del comunismo, y que continuara evolucionando sin casi encontrar resistencia al no ser conocidos ni sus objetivos ni su expansión; esta ideología se ha seguido hasta hace pocos años, cuando el gran desarrollo del país ha permitido al gobierno asumir posiciones más agresivas con respecto a la economía y el comercio.

Continuidad política y crecimiento económico: Jiang Zemin y Hu Jintao

Deng Xiaoping se retiró de la vida pública a principios de los años 90 y se designó a Jiang Zemin como presidente, que gobernó desde 1993 hasta 2003, quien siguió los postulados económicos y políticos de su predecesor; además, solicitó la entrada de China en la OMC en 2001. Posteriormente accedió al gobierno Hu Jintao, que también continuó con las políticas aperturistas: de hecho, en 2004, se reconoció el derecho a la propiedad privada. Con el paso de los años, se ha tratado de abrir la economía china a nuevos sectores y cambiar el modelo económico vigente: ya no se trata solo de ser un país productor de materias primas, una “fábrica mundial” de productos, sino de producir bienes y servicios de mayor valor añadido, además de liderar la revolución tecnológica actual y convertirse en una potencia económica; de esta forma, y con un nuevo gobierno, en el año 2015, se inició el plan Made in China 2025, un plan estratégico destinado a diversificar y transformar la economía china para posicionar este país como la mayor potencia económica mundial. Tendrá una duración de diez años, y es el primero de tres planes que pretenden que para el año 2049 China sea el principal productor mundial, mediante la transformación de su economía, pasando de basarse en la fabricación y exportación de productos a bajo precio, a fomentar el consumo interno e invertir en servicios y nuevas tecnologías.

En 2004, con hu jintao se reconoce el derecho a la propiedad privada

Planes económicos para el futuro: Xi Jinping y el plan Made in China 2025

Xi Jinping accedió al poder en 2013, y desde entonces se ha mantenido una postura más agresiva con respecto a la economía y el comercio; a la vez, se está tratando de diversificar mercados y sectores: en el año 2015, el gobierno de Xi Jinping hizo público el plan Made in China 2025, plan destinado a transformar la economía: se quiere pasar de una economía basada en la fabricación, a una economía cuyos pilares de desarrollo sean la innovación y la tecnología. La estrategia completa tiene 3 fases, de 10 años cada una: entre 2015 y 2025 se reducirán las diferencias económicas y competitivas con los países más avanzados; entre 2025 y 2035, se reforzará la situación del país, y entre 2035 y 2045, pasar a convertirse en vanguardia de la innovación mundial.

Plan Made in China 2025: se quiere pasar de una economía basada en la fabricación, a una economía cuyos pilares de desarrollo sean la innovación y la tecnología

Así, se reducirá la dependencia del comercio con el exterior, hasta hace poco tiempo basada en vender productos más baratos dados los bajos costes laborales de este país, y permitirá que China tenga un nivel adecuado de crecimiento y productividad. Este plan fomentará la investigación y las innovaciones tecnológicas, y desarrollará diez sectores: equipamientos eléctricos, maquinaria agrícola, nuevos materiales, ahorro de energía, vehículos renovables, robótica, desarrollo de las tecnologías de la información, y equipamientos aeroespaciales, marítimos y ferroviarios. Todo esto no solo contribuirá a mejorar la posición competitiva en materia de innovación y preparación tecnológica, sino que a la vez mejorará las infraestructuras, la eficiencia de los mercados de productos, y las condiciones sanitarias y educativas.

Como hemos podido comprobar, la convulsa historia china de los últimos 70 años ha marcado la evolución económica y sus características; así como la URSS se disgregó y su sistema perdió toda legitimidad, China supo combinar características del comunismo y el capitalismo, lo que le ha permitido sortear numerosas crisis y salir reforzada; como podemos observar en el gráfico 2, desde que se comenzaron a implementar políticas aperturistas y a favorecerse el comercio, el PIB de China no ha hecho sino aumentar cada año, acelerándose este crecimiento en los últimos 20 años. Además, al contrario que otros países con sistemas comunistas, no se limitó a desarrollar unos pocos sectores económicos basados en materias primas e industria, sino que ha decidido diversificar y promover el desarrollo de la mayor cantidad posible de mercados y sectores, lo que le ha permitido mejorar su competitividad con el paso del tiempo, así como reducir la pobreza del país, mejorar el bienestar de su población, aumentar la producción, y desarrollar mejoras tecnológicas aplicables a cualquier mercado; este desarrollo tecnológico ha permitido que, en unos pocos años, China haya desarrollado una nueva rama de actividad, aparte de lograr un excelente posicionamiento sobre sus posibles competidores, como ocurre en el sector del comercio electrónico (o e-commerce), basado en las ventas a minoristas, algunas de cuyas empresas son actualmente competidoras de Amazon, y que ha logrado su posicionamiento en el mercado gracias al aumento de competitividad de este país.

Gráfico 2: evolución del PIB de China desde 1949, en miles de millones de dólares de 2011. Se observa el aumento del PIB desde que China se abrió al comercio a finales de los años 70. Fuente: Maddison Project Database (MPD) 2020. Elaboración propia.

Bibliografía


Imagen de ELG21 en Pixabay


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